
Tú me miras y yo tan solo te miro mirando, te acercas y me robas un beso pero no te das cuenta que al mismo tiempo yo te estoy secuestrando el corazón.


Nunca encontraste el molde perfecto que te pudiera contener, intentaste volverme un florero y disfrazarte de girasol, después me volviste jarra y te disfrázate de la más dulce agua de melón y al final me quebraste, ningún recipiente puede contener tanto vinagre sin corroerse.
Sonrío porque me enseñaste para donde no tengo que mirar…
La noche era nuestra mejor compañía, reías y yo no podía dejar de verte, hermosa, radiante, tan llena de ti, en ese momento servias un poco de vino y yo solo pensaba...
En todos lo instantes en que cerré mi puño transcurrieron recuerdos perdidos, cuando decido abrir la palma de mi mano noto que los buitres me acechan y quieren comer de mi corazón.
Pensar que una pequeña mariposa alejaría toda la maldad con sus frágiles alas y se quedaría para pintarme un mundo de colores.
Al final es gratificante hallar.
Amigos buscamos cazar chacales del Estado de México, fieros, glotones, han infectado jardines kilométricos, luego llanuras.
Mira nuestros ñandúes, ocupan puestos que rápido sustituyen toros, unos valientes.
Wilson y Xavier Zapata.